La vida media de éstos rumiantes ronda entre 20 a 25 años. Según la variedad pueden llegar a medir hasta 1.80 metros y pesar entre 80 y 160 Kg. Tienen un cuello bastante gracioso y una cabeza relativamente pequeña con ojos grandes y orejas curvas o rectas.

Están cubiertas de lana desde cuello hacia el resto del cuerpo, mientras que la cabeza, la parte inferior y las patas están cubiertas abruptamente por pelo.

Un revestimiento grueso de fibra faculta a los camelidos a resistir los fríos, la nieve y las lluvias, así como a disipar calor cuándo se encuentra en ambientes más calientes.

Las hay de distintas formas corporales, aunque estas diferencias son simplemente variaciones en el tipo y no de raza. Sus colores pueden ser negro café, marrón, gris, blanco o una combinación de éstos.

 

 

Las llamas macho están considerado sexualmente maduros entre los 2 ½ y 3 años.Sin embargo, hay información de machos con 6 meses que han causando preñez, así mismo no son considerados confiables hasta los 2 ½ años de edad.

Las hembras por otra parte, bien alimentadas, pueden quedar preñadas a partir de los 12 o 13 meses de edad.El período de gestación normal ronda en el entorno de los 345 días. Los índices de preñez en las mejores condiciones naturales, no superan al 60%.Esto se debe a la fisiología del aparato reproductor de la hembra.

Si bien ambos ovarios pueden producir ovocitos la gran mayoría de las veces la fecundación ocurre en el cuerno uterino izquierdo, por lo que si la ovulación ocurre a nivel del ovario derechos, los folículos allí producidos deberán migrar a su par izquierdo, lo que baja considerablemente el índice de preñez.

La opción de utilizar hormonas que aumenten la onda folicular, son viables y dan mucho resultado, así como las que puedan contribuir con la permanencia del embrión hasta las fases en la que la preñez deje de estar en peligro.

Si bien pueden realizarse ecografías o tactos rectales, son técnicas que en Uruguay aun están poco exploradas, por lo que la mejor opción es el control a nivel de campo, con el cambio de machos al final de cada onda folicular, que se encuentra entre 19 y 21 días entre celos.

 

   

 

En cuanto a su alimentación puede usarse forrajes de grado muy inferior que los que necesitan la mayoría de los rumiantes; por ejemplo pueden mantener su condición normal con solo un 5% del área que necesitaría un caballo o un vacuno.

La relación es 5:1, comparado con un bovino, o sea que donde come una vaca, pueden vivir 5 llamas.

Las opciones de alimentación son ilimitadas, existen muchas combinaciones posibles de forrajes, concentrados y suplementos, aunque generalmente con la pastura normal de cualquier campo, viven muy a gusto.

Si bien prefieren comer las pasturas de tipo fibrosas, se sentirán muy a gusto en praderas o pasturas abundantes.

   

 

Los camélidos son muy fuertes, aunque son susceptibles para muchas de las mismas enfermedades y mismos parásitos que el ganado vacuno y ovino. Pueden tener también parásitos internos y externos.

Los parásitos internos de interés son los de efectos gastrointestinales como nematodos, gusanos meníngeos, solitarias y eventos fortuitos.Estos parásitos pueden ser eliminados con medicamentos actuales tal como ivermectinas, abamectinas, lebamisoles, o sus mezclas.

Los parásitos externos (las garrapatas y los piojos), pueden ser tratados con pesticidas aprobados de uso normal.No se conocen casos de enfermedades cutáneas en particular, ni tampoco enfermedades que afecten al sistema locomotor, de una manera especifica.

En relación a sus apoyos, las llamas no son ungulados, ya que en lugar de pezuñas tiene tres dedos con almohadillas plantares, lo que las libra de cualquier enfermedad de tipo “pietin” que exista en los campos donde se las ubique, por mas húmedos que estos sean.

Esta particularidad también las libra de cualquier enfermedad que pueda ser trasmitida por la dermis con un foco infeccioso, ya que directamente nunca existe tal contacto.

No presentan enfermedades particulares, aunque es de destacar que en especial las llamas, son bastante susceptibles a los ambientes húmedos, si bien son animales acostumbrados a estar en el frío mas intenso, la humedad de nuestras latitudes, puede provocar alguna reacción de tipo pulmonar, que desencadene neumonías agudas o problemas a nivel del aparato respiratorio.


En estos casos los síntomas son específicos y bien notorios, por lo que se podrá identificar muy fácil al animal, para realizarle un tratamiento a base de antibióticos, especialmente derivados de penicilina, o prevenidas con vacunas de uso frecuente para ovinos y bovinos.

Las bicheras, de las que ningun animales esta libre, se tratan con cualquier tipo de preventivos de uso normal.